Entre los Mensajes de la VVD debes de haber leído aquellos que nos enseñan cómo acercarnos a Dios y conocerle, cómo rezar la oración incesante, cómo arrepentirnos y muchas otras enseñanzas. También hay muchos mensajes proféticos: profecías sobre el primer tsunami, profecías sobre las Torres Gemelas, que caerían y se derrumbarían al instante, profecías sobre la entonces Rusia comunista, profecías sobre el Covid-19, profecías sobre la Iglesia y sobre el Fin de los Tiempos, etc., y todas resultaron ser ciertas. Muchas se cumplieron y tantas otras aún no lo han hecho. Todos los mensajes VVD pertenecen a la categoría de profecías.
Cuando el Señor habla, de cualquier manera, sus ángeles se inclinan; pero ¿has notado que hoy, en estos Últimos Tiempos, cuando el cielo se inclina hasta abajo, para alcanzarnos, y Dios desde arriba nos llama, hablándonos como un Padre preocupado, cuántos en este mundo escuchan? La mayoría muestra una indiferencia total, otros apatía y arrogancia y no creen, principalmente porque son demasiado materialistas, otros porque han apostatado, otros porque los mensajes provienen de una mano débil y otros los desprecian por su orgullo, diciendo que no los necesitan, etc.
“estoy derramando ahora Mi Espíritu Santo para recordaros vuestros verdaderos fundamentos y que todos vosotros sois Mi semilla; pero Mi semilla está hoy llena de palabras muertas…” (Mensajes VVD, 13 de diciembre de 1992)
Como Padre amoroso, Dios nos hace advertencias, advierte al mundo que cambie de corazón y regrese a Él en oración; Nos llama al arrepentimiento, de lo contrario sólo nos caerán desgracias. Aquí tienes una de las muchas advertencias:
“¡deja que pase este año y verás los gemidos y lamentos que habrá cosechado esta generación y el pánico que reinará! tu generación lleva a cabo planes que no son los Míos y así añaden un pecado a otro, pecados letales;” (VVD Mensajes, 30 de noviembre de 2015)
La pregunta es: ¿Por qué, en estos Últimos Tiempos, hay una descarga tan obvia del Espíritu Santo? En primer lugar, lo dicen las Escrituras: en el Fin de los Tiempos habrá un derramamiento del Espíritu Santo; ¿cómo es posible que todavía haya gente que no reconozca estos signos de los Tiempos? San Pablo nos enseñó cómo reconocer estos Últimos Tiempos: Dijo en Tesalonicenses 2:2 que reconoceríamos el Fin de los Tiempos por dos signos: una gran apostasía y un espíritu rebelde que actuaría contra Dios y lo imitaría.
Nuestra Santísima Virgen explica: El mundo se ha vuelto frío, de un frío glacial… el mundo ha muerto al amor;yace en una profunda oscuridad porque el odio, la codicia y el egoísmo dominan la tierra entera hasta la médula… Yo estoy consternada por escenas terribles, por la iniquidad de este mundo tenebroso, y por la apostasía que ha penetrado en el mismo santuario; los desastres, el hambre, las aflicciones, las guerras y la peste, todo esto está causado por vosotros… la tierra se está autodestruyendo y no es Dios quien os envía todos estos desastres, como muchos de vosotros tienden a creer; Dios es Justo y Todo Misericordioso, pero el mal atrae al mal;” (VVD Mensajes, 15 de mayo de 1990)
Unos amigos míos que perdieron la fe comentaron una vez: ‘si hay un Dios, entonces no es Justo, porque ¿por qué tantos niños sufren y por qué deja que el mal continúe?’ Le pregunté a Jesús cómo responder a este tipo de acusaciones contra Dios, y Jesús simplemente dijo: «si morís, …es el fruto de vuestra apostasía…(« (VVD Mensajes, 13 de enero de 1988)
¡Por eso Dios nos llama urgentemente a todos a arrepentirnos! Si hoy el mundo sufre tantos males, es porque el mundo no se arrepiente y falta el amor. Como me dijo Jesús en 1985, cuando empecé a recibir estos Mensajes Divinos: «El amor falta…» (VVD Mensajes, 2 de diciembre de 2020)
Y en un mensaje de nuestro Padre que está en los cielos:
“ Miro hoy a la tierra y deseo no haberlo hecho nunca… ¡Mis Ojos ven lo que nunca quise ver y Mis Oídos oyen lo que siempre temí oír! Mi Corazón, como Padre, se hunde en la aflicción; hice al hombre a Mi Imagen y semejanza, sin embargo, se han degradado a sí mismos, y hoy ¡tantos de ellos se asemejan a la Bestia!” (VVD Mensajes, 15 de abril de 1996)
Algunas personas a veces me preguntan: «¿Y qué dice Jesús hoy en día?» Me dan ganas de decirles: «¿Sabéis lo que Jesús ha estado diciendo durante los últimos 2000 años, e incluso en estos últimos años?» ¿Por qué iba a decir ahora algo diferente a lo que dijo entonces? Quieren conocer el futuro; sin embargo, Jesús dijo una vez: «el futuro es mío y solo mío.»
Al leer La Verdadera Vida en Dios, nos beneficiamos del llamado de Dios, que quiere llevar nuestra alma a la santidad;
“si encuentro un corazón tibio, …, ese corazón nunca será capaz de aprovechar Mi Presencia; será como una cisterna agrietada que pierde continuamente su contenido, sin retenerlo jamás; y por mucho que se la llene, siempre se secará y continuará vacía… (VVD Mensajes, 3 de febrero de 2003)
Estemos atentos al llamado de Dios y aprendamos por Sus palabras de conocimiento para perfumar el mundo con Su dulce aroma, transformando los desiertos en campos de conocimiento.
Hoy os invito a aprender a ser fieles a Dios y a seguir los pasos de los antiguos profetas; cómo abrir un amplio camino en tu mente y en tu corazón para ver cómo los antiguos profetas mantenían su perfecta fidelidad hacia Dios cuando Él les llamaba para revelarles sus propósitos. Aprendamos de ellos y meditemos como ellos lo hicieron cuando pasaron por estas tierras áridas, estos desiertos espirituales. En el camino espiritual, aprendieron a negarse a sí mismos, anteponiendo los intereses de Dios y a Dios mismo por encima de sus intereses. Han aprendido a despojarse de su ego y su voluntad.
Para llegar a ser perfecto a imagen de Dios, el Señor nos dice en sus mensajes que uno debe morir a sí mismo. Entonces, en ese alto estado de gracia, seríamos transfigurados en una imagen perfecta de Dios porque todas nuestras obras, dice el Señor, se harán sin ningún defecto. Serían divinos y acordes a la Mente y Voluntad de Dios. Para esto tenemos que aprender qué pide. Dijo: “baja ahora aún más tu voz para que puedas oír sólo la Mía. Baja tu cabeza para que se vea la Mía. Abájate tú para que Yo pueda levantarte hasta Mí.» (VVD Mensajes, 26 de septiembre de 1991)
Dios dice en un mensaje que un alma no puede vivir sin Él, porque esto le quita la vida. Sin Dios nuestra mesa está vacía, pero con Dios nuestra mesa está llena. Pero nuestra sociedad ha complicado a Dios. Muchos han intelectualizado a Dios. Sólo saben y leen sobre Dios lo que está impreso, nada más que eso; tratan a Dios como a una momia en un museo, un Dios congelado. Algunos se lo imaginan inaccesible y han perdido la noción de la realidad de que Dios es realmente omnipresente y accesible.
Dios no es un Dios complicado, y sobre todo: es accesible, dócil y fácil de conmoverse, porque es tan tierno y sensible. Por ejemplo, cuando nos habla, habla en nuestra lengua para que podamos entenderle. Desciende de Su Gloria sin temer devaluar Su Cetro, y se rebaja, adaptándose a nosotros, a nuestro nivel, para que lo entendamos mejor.
Algunas personas temen a Dios. Dios dijo un día: «…, no tengas miedo de Mí. Témeme sólo si te rebelas contra Mí.» (VVD Mensajes, 18 de septiembre de 1988) Jesús describe al Padre: “…Un Rey, sin embargo, tan maternal; un Juez, sin embargo, tan tierno y amoroso; el Alfa y la Omega, sin embargo, tan manso.” (VVD Mensajes, 10 de agosto de 1994)
Una de las primeras cosas que Dios quería que aprendiera era cómo entregarle mi voluntad por completo. Me pidió que muriera a mí misma y a mi voluntad; solo entonces podría hacer Su Voluntad en mí. Tenía que crucificar mi ego. Esto es lo que dijo: “Olvídate de ti misma en Mis Brazos; muere a ti misma y renuncia a ti misma para poder tomar Mi Cruz junto Conmigo;” “Permite que Mi Espíritu te moldee y te forme” Me di cuenta de cómo Dios fue amable cuando pronunció la palabra «permite», lo que significa que no fuerza ni viola nuestra libertad, sino que nos permite ser libres para elegir. Él sugiere y nosotros somos libres de aceptar o rechazar su sugerencia, “…permitiéndome utilizar tu mano y tu tiempo para escribir Mis Mensajes” (véase Mensajes de VVD, 27 de abril de 2018), decía. Así que ves lo dócil que es Dios, lo gentil y amoroso que es.
Vuelvo ahora para hablar del carácter de los profetas de antaño. Comprendamos su indomable coraje, su celo y su amor por Dios. También eran humanos y no poseían más que nosotros, pero tenían una voluntad dirigida al bien, para glorificar a Dios. Eran débiles, pero Dios les dio Su fuerza. No lo tuvieron fácil, lucharon y resistieron, confiando en Dios; y perseveraron para cumplir su misión y glorificar a Dios. El carácter del profeta de Dios radica en su capacidad de ser inflexible como Iglesia, solo contra todos para dar testimonio de que solo Dios le da la fuerza para resistir a los hombres.
Los profetas antiguos permitieron que Dios les despojara de todo lo mundano (como Jesús nos pide en sus mensajes), para que pudiera imprimir Su Imagen en ellos. Aunque sus opresores los hostigaban, no estaban rotos ni abrumados, sino que sus enemigos temblaban ante su presencia. (Esto nos enseña a confiar solo en Dios y depender únicamente de Él.) En su pobreza de espíritu, Dios los inundaba con Su luz, iluminándolos con Sabiduría. En su miseria e incapacidad, Dios les dio la nobleza de espíritu para llevar Su Palabra sin miedo y con majestad.
Por tanto, huyamos también de la ofertas que nos ofrece nuestro mundo moderno, así como de las comodidades, y rompamos este capullo seguro en el que nos hemos entrelazado; rompamos nuestras cadenas y liberémonos para obtener lo que los profetas han recibido; y nuestra alma, con esta sensibilidad, se convertirá en una fuente de lágrimas, llena de arrepentimiento cuando nos demos cuenta de quién estaba fuera de la puerta de nuestro corazón, llamando todos estos años. A través del arrepentimiento recibimos el don del amor del Espíritu Santo. Es muy importante tener este don del amor, porque el Señor dijo que al final, en el Día del Juicio, todos seremos juzgados según la medida del amor que hemos tenido aquí en la tierra.
Después de nuestro arrepentimiento, el Espíritu Santo nos iluminará con Su Luz, y brillaremos dentro de nosotros, como si tuviéramos mil constelaciones de luz en nuestro interior. Y a partir de ahí haremos la Voluntad de Dios; entonces podremos decir: ‘Camino con Dios.’
Solo a través del Espíritu Santo, dice el Señor, conoceremos la Voluntad de Dios. Pero el Espíritu Santo se alejará de aquel que no se arrepiente y sigue en deuda con el pecado; por lo tanto, esta persona no podrá ver la Voluntad de Dios y, peor aún, esta persona no podrá crecer en su amor, de la manera que Dios quiere que amemos.
Dios nos pide un cambio desde dentro. Habrá quienes digan: «pero siempre hemos observado la Ley de la Iglesia y la hemos obedecido…» El Señor dice: «No basta con guardar la ley de la Iglesia y obedecerla. Tu rigidez te condena. Muy a menudo hablas de la ley, pero no la llevas en el corazón. El corazón de la ley es el amor; Vives la letra de la ley y descuidas vivir el corazón de la ley.» A menudo pasamos por alto los elementos más significativos de la Ley, que son el amor, la misericordia y la buena fe. Si tan solo la gente realmente tomara en serio las profecías de La Verdadera Vida en Dios, que son el llamado misericordioso de Dios a la oración, todos los hombres y mujeres ya serían santos. Si aceptáramos y pusiéramos en práctica la Unidad en la diversidad, como el Señor nos pide, ya tendríamos esperanza de que la oración dirigida por Jesús al Padre se cumpliera. Si tan sólo cada ser humano respondiera al Amor de Dios, mostrado por Él en Su Mensaje de La Verdadera Vida en Dios para cada uno de nosotros, nuestra vida se transformaría en un Himno de Amor. Si tan solo cada ser humano respondiera al Amor de Dios, que Él muestra en Su Mensaje de Verdadera Vida en Dios a cada uno de nosotros, nuestra vida se transformaría en un Himno de Amor. Si la gente se tomara en serio las advertencias de Cristo sobre la ira de Satanás en estos últimos días, ya estaría derrotado y desterrado del corazón de los hombres y del mundo. Si todas las religiones del mundo respondieran al llamado de Dios a la reconciliación, todos los hombres y mujeres ya se habrían reconocido como hermanos y hermanas, descendientes de una única Fuente. Y si todos se dieran cuenta de que vivimos en el Fin de los Tiempos, en el que Dios está renovando todo con todo su poder, nunca dejaríamos de alabar a Dios día y noche, y nuestros corazones se convertirían en un fuego ardiente de celo.
(…) estoy deseando revestirte de Mi Nombre, de Mi Presencia misma; tu vestidura seré Yo, pues Yo lo soy todo; en Mi Cuerpo vive la plenitud de la Divinidad; por lo tanto, en Mí encontrarás tu realización; Yo te tendré escondida en Mí y, de esta manera, cuando llegue el Tiempo, te presentaré al Padre;
Yo soy tu dulce fragancia, (…) y quiero que seas como una estrella brillante que resplandece en la oscuridad de esta generación, perfumándola con Mi fragancia; seguirás brillando porque estarás ofreciendo al mundo lo que salió de Mi Boca; ofrecerás a todos la palabra de Vida; y muchos Me verán en ti, puesto que Yo te he revestido de Mi Nombre para que te hagas verdaderamente Mi compañera;
tu Verdadero Dios, tu Señor Jesucristo, te da ahora la bienvenida de todo corazón a Su Sagrado Corazón: tu Hogar… Yo te he revelado Mi Dominio, (…) Mi propiedad… Mi gracia está contigo… ic. (VVD Mensajes, 28 de enero de 1997)