Nuestra Santa Madre escribe en su mensaje: Estos días son una preparación para el descenso de vuestro Rey; rezad para que todos estén preparados; rezad, hijitos míos, con fervor por aquellas almas que se niegan a oír y se niegan a ver, rezad así a vuestro Padre que está en el Cielo:
Jesús nos lo recuerda así: Amados, Yo soy la Luz del mundo y delante de vosotros estoy caminando; aún así, os digo esto: hay otras ovejas que tengo que no son de vuestro redil, a todas ellas las conduciré también bajo mi Iglesia Renovada para que haya un sólo rebaño y un sólo Pastor; salid a las naciones y enseñadles a rezar al Padre esta oración: