5 de octubre de 1994
Vassula Mía, sigue Mis reglas. Mis reglas son: revelar Mis riquezas a toda la humanidad y permitir que Mi Espíritu sea tu único Guía. No te desanimes, Mi Amor te sostendrá. Escucha y escribe:
Mi ardiente deseo es que Occidente y Oriente se encuentren. Necesito que esos dos pilares1 de Mi Iglesia se unan y consoliden Mi Iglesia. Mi Iglesia no puede mantenerse firme con un solo pilar. Yo les había encomendado salvaguardar Mi Iglesia, pero apenas volví al Padre comenzó vuestra división, y Mi Cuerpo fue desgarrado por la mano de las criaturas que Mi Padre había creado. Desde entonces, fui sacudido por terribles escenas.
Hoy cualquier delicadeza por parte de Mis criaturas para reparar Mi Casa tambaleante, Me conmueve profundamente. Cualquier paso hacia la unidad, alegra a todo el Cielo, cualquier oración ofrecida por la restauración de Mi Cuerpo, disminuye la ira de Mi Padre. Cualquier asamblea en Mi Nombre para la unidad, hace que se derramen Mis bendiciones sobre los participantes de esas reuniones.