6 de junio de 2000
- Hb 4,16. ↩
- El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. ↩
- Espiritualmente muertos. ↩
- Tan pronto como este ‘pero’ fue pronunciado, pareció que todos los Ángeles y los Santos entendían incluso antes de oír el resto, porque, tal como fue pronunciado, sabían que a continuación venían noticias tristes. Inmediatamente la expresión de sus rostros se volvió grave y solemne. ↩
- Él y sus seguidores son aquellas fuerzas malignas de nuestro tiempo que poseen al mundo y que combaten la Divinidad de Cristo y a Dios Padre. También combaten contra la Cruz. ↩
- 1M 7,17. ↩
- Las fuerzas del mal. ↩
- Las fuerzas del mal matarán a los portavoces enviados por Cristo y laVirgen María, de una forma simbólica, negando el hecho de que María y Jesús hablan como dos testigos. ↩
- Ap 11,7-9. ↩
- Las fuerzas del mal. ↩
- Por la Apostasía. ↩
- Rm 10,16. ↩
- Rm 10,15. ↩